por Paco

Buenos Aires, Argentina.

4 de abril de 2012.


Llovían soretes de punta. Horas y horas lloviendo. Había 10 metros de largo de agua entre el plástico que cubría el campo y la pista de atletismo. Todo inundado. Todo Núñez inundado. Se hizo la hora. No salían. Se prendieron las luces. La gente aplaudía y gritaba. Muchos se refugiaron por la lluvia insoportablemente intensa. Frío. Empezó a bajar la temperatura. Cortina de agua. Las luces del estadio encendidas. Sin señales de los Foo Fighters. A los de PRENSA nos mandan llamar. Se hace. Esperamos. Nos mandan al centro del vallado. La mitad de la gente se fue a resguardar del aguacero. Hay impaciencia, pero no se mueven de ahí. Siguen las luces completamente encendidas. Todos los sistemas colapsados. Mucho quilombo eléctrico. No andaba nada. Y de pronto aparecen en el escenario. Sonó rock. Distorsión de guitarra. Bajo profundo. Batería completa sonando a velocidad. Era una llamada. Y sin mediar palabra... la intro de "All my life". La emoción que sentimos todos los presentes, la potencia de ese riff, la multitud corriendo hacia el escenario, la lluvia que no paraba, la gente que saltaba, el vapor que se elevaba. Magia. Uno de los mejores recitales que presencié en mi vida (y fui a varios). Gracias a todos los que estuvieron ahí por hacer de esa noche de rock, la noche del rock. Por hacer de ese encuentro un acto religioso, un monumento único e irrepetible en nuestra memoria emocional.

https://youtu.be/hdWuphMSbGM

https://youtu.be/wS1_tA_3u5U