por Paco
Buenos Aires, Argentina.
7 de julio de 2025.
El mundo no estaba tan mal para la humanidad bajo este sistema, hasta que el propio sistema nos hizo darnos cuenta a toda la humanidad de cómo están sobreviviendo la mayoría de los seres humanos y otras especies (depredadas por el humano o extinguidas por ocupación territorial), o peor aún de cómo se mutila una gran parte de nuestro cuerpo colectivo con bombas y topadoras.
Ahora que todos vemos, ahora que todos sabemos, es meramente imposible no sentir frustración por el dolor de un semejante.
La percepción individualista que nos inculcaron es exactamente la causa y el efecto que nos ubica en una repetición por la cual consideramos que no podemos hacer nada al respecto.
No nos vemos a nosotros mismos como parte de un todo, sino como un yo individual que no puede hacer nada contra un sistema tan grande y veloz, tan bestial y voraz.
A partir de ahí el único camino sin resistencia para un individuo es hacia tres círculos viciosos solitarios que se aprovechan de la debilidad sensorial que cualquier ser humano experimenta a través de la carne de su cuerpo:
el consumo de drogas químicas externas que anestesian el cuerpo y la capacidad de sentir y producen adicción;
el consumo de drogas internas a través de cápsulas de contenido virtual (scrolleo de novedades, micro-chistes, pornografía, videojuegos, música diseñada, apuestas virtuales) que producen también un efecto adictivo y la necesidad de repetición hasta el agotamiento, que es la causa de la obstrucción del sentir;
el consumo superficial de cosas materiales mayormente innecesarias, diseñadas, no para satisfacer una necesidad primaria, sino para producir una nueva necesidad de consumo material posterior.
Es decir, ya no hay encuentro con el otro. Tampoco hay producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades humanas, hay bienes y servicios para producir necesidades innecesarias. No se producen investigaciones y noticias trascendentales sobre cómo funciona un asunto misterioso, hay novedades efímeras que satisfacen una sed de descubrimiento pero que no está descubriendo nada realmente. No se propicia la ciencia, se propicia el negocio que hace uso del método científico. No se propicia el periodismo, se propicia el negocio de la novedad instantánea que satisface la curiosidad humana cada 30 segundos. No se busca el humor crítico que produce cuestionamientos, se consume el chiste gracioso, el accidente filmado, el video divertido de un animalito doméstico. No se propicia la competencia deportiva por la superación mediante la destreza y la satisfacción de la admiración colectiva, se propicia el mercado de deportistas profesionales y el negocio del azar. No se propicia el arte musical, se propicia el diseño de una fórmula que genere una canción adictiva para un público masivo. No hay encuentros sexuales con conexiones emocionales profundas y compromisos vinculantes, hay masturbación permanente que produce un deseo vacío de alcanzar el orgasmo por su efecto sedante.